Afligido


Vagando por senderos desiertos encuentro aciertos a ciertos enigmas, o simplemente en la complejidad del asunto hago lo opuesto y apuesto todo a defender una total mentira. Apuesto lo que no tengo porque si pierdo no tengo que darlo, y si apuesto el ocaso no tiene caso reclamarlo, pues se habrá escapado tan deprisa como lo hizo aquella brisa que caía al mirarnos, la misma que de la sequía del alma no pudo salvarnos.
Apuesto el sol y toda la luz que emana, pues quien lo gane no podrá tocarlo, como no podrá tocar la luz que solo a las sombras disfraza.
Apuesto cosas absurdas, como zurdas a derechos, y de hecho también hechos a quien solo busca palabras, y también de manera inversa, para que con certeza y sin necesidad de tanta conversa todo el mundo sienta lo que yo siento, pues saber que un día te tuve, y ya ni recuerdos tengo, me hacen un ser despreciable, un muerto caminando a un viaje sin regreso.

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