A mi esposa Zuleima
A ti, Zuleima...
Si todo lo que me dices
se pudiera realizar
desearía tener alas
y hasta tu lado volar.
Y escuchar esas palabras
y sentirlas de verdad;
palabras que tanto anhelo
temblar como tiembla un niño
y ver hecho realidad,
lo que anhelo desde siempre,
«sentir la felicidad».
También sueño con tenerte
y poderte susurrar
lo que siento en mis adentros
y en tus adentros mirar.
Llenar tu cuerpo de besos
y tu cuerpo acariciar
con caricias muy profundas
con caricias de verdad.
Son mis ardientes deseos
que quiero hacer realidad
abrazarte de tal forma
que sientas mi palpitar.
Y mirándote a los ojos
en voz baja suplicar,
que me dejes que penetre
en tu cuerpo angelical.
y en esa fusión profunda
fundirnos tan de verdad
que nuestro deseo fuera
no separarnos jamás.
canene
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