Forma de cielo
Así sin importarte nada, Ni el sol en el cielo ni las miradas en el suelo, recorres el semáforo en espera del alto para poder mover tu cuerpo al ritmo del baile imprevisto, al son de los murmullos.
Así tan elocuente invitas a mi humanidad a servir como tu conserje de un corazón prepotente, abandonado por la ovación que recibes de pie.
Así planeo salirme de las líneas para admitir mi debilidad ante un cielo repleto de nubes que con un solo deseo puedes desaparecer.
El temor que se reúne en mi núcleo se abraza de cada célula deprimida, destroza todo avance ansioso en mi ser, para volver a arrojarme al mundo colérico.
Me consume al paso de los días, perdido entre bebidas y sustancias, perdido entre sujetos y predicados, oculto como ocurrió hasta que pude poseerla...
Y
¿No olvidas a tu familia?
Parece que tienen mejor suerte que tú, sufres a diario desde burlas hasta obsesión por el trabajo, tu obsesión por no querer estudiar.
No me llenes el cuello de besos para después ser vendidos a la gente que ignora el lugar donde salen estás palabras o el callejón donde te besaba.
La tierra nos busca siempre en lugares distintos, si no lo quisiera habríamos Sido árboles,
Solo quiero despegar mis pies del suelo, para poder cavar la tumba de mis amores, para poder renacer en forma de cielo.
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