Caja de Música

No éramos malos,
Simplemente no sabíamos como ser buenos.
Las décadas pasan a través del reloj de arena al que llamamos vida.
y nunca pude entregarte la cajita de música...
Tal vez
Solo tal vez, no me puede constar,
eso lo hubiera cambiado todo.
La maldita caja de música.
Tan tuya y mía, de todos y de nadie.
No éramos malos,
Simplemente no supimos cómo ser buenos.
¿Puedo confesarte algo?
Aun la sigo escuchando.
Pero no demasiado,
Me la dosifico a cuentagotas
al igual que todas las buenas drogas de mi vida.
¿Puedo confesarte algo?
La perdí junto con toda memoria
o la tiré en algún arrebato.
No fui malo, simplemente no supe como ser bueno.
¿Que sigan las confesiones?
Aun te abrazo en cada abrazo de tango.
Pero no demasiado. A cuentagotas las buenas drogas de la vida.
No soy malo, simplemente no soy bueno.
Ahora que lo recuerdo, la cajita y su música...
¿No trataban de un amor imposible?
¿Irónico? ¿Sarcástico?
Tal vez solo era lógico
No sabíamos como ser buenos.
¿Una última confesión?
Ese muchacho que a todos lados te acompaña
Abandonaría en el mar la arena de mis relojes
Y la bendita caja de música,
Para aprender a ser malo
para aprender a ser bueno
y hubiera cambiado todas las buenas drogas de mi vida,
todos los buenos momentos de mi vida
Lo cambiaría todo, todo lo habría dejado atrás...
...por haber podido ser su padre.

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