Briznas doradas
Briznas doradas
Odas a Venezuela
Mueran angustias en mis ojos
secas del dolor que en otros
andariegos en palos cruzados
comercios que siempre frustrados
en trata de golpes y enojos
propician a sus antojos
hasta la hora menguada
de su futuro soñado
Ahora…
luz iluminan los rostros
pueblo que vivía asustado
esperanzas que ven llegar
es el tren del colocar
la cada piedra en su sitio
aunque se destruyan murallas
habrán nuevas obras en macizo
Abre el abanico amalgamas
de recios horizontes de playas
del corazón compungido
al aliento que renace al alba
azules serán nuestros cielos
y de brea ocre que el suelo
mane el áureo longevo
en mina, en río, en cuevas
que el pecho siendo sincero
noble es siempre su causa
Valiente el pueblo que es mio
que el mio es parte del pueblo
se suman vocales y conciertos
unísonas en voces y el viento
que larga ha sido la lucha
que aguante tan grande, tan grande
paciencia en vendavales, compadre
azote del viento al bambú
que dobla, que tuerce y no parte
y levanta su ápice al cielo
pasado el tronar arcabuz
coronas que a nubes raspan
por más que cargadas y en grises
en odio no nos bañe la tierra
dolores causa y no erra
el pueblo en su objeto de luz
y la paz de sus adentros
Decidimos vencer…
pronto nos verán brillar
como áureo que mana del suelo
como sol que está en el cielo
como lustrillo en las botas
como espejos de nuestros ancestros
somos y seremos, hijos de libertadores
sangre hierve en mis adentros
sangre que nos hace vibrar
nos permite vivir y soñar
Augusto Plasencia
Conoce más del autor de "Briznas doradas"