Aguardando la primavera
Faltan menos de veinte dias para la primavera. Algunos arboles ya estan echando sus brotes, anticipandose a la estacion florida. El frio nos ha ido desgastando y a esta altura del año anhelamos la tibieza primaveral. La naturaleza ama los ciclos, las eternas repeticiones pero para quien tenga su sensibilidad a flor de piel cada otoño, invierno, primavera y verano son los primeros siempre. Eso se llama vision adanica, pues cuando Adan fue creado en el Jardin del Eden vio todo por vez primera siendo adulto. Puede el tiempo desgastar los ojos de nuestra carne pero no dejemos que desgaste los ojos de nuestra alma. El aire que nos trae los gorgeos se lleva los pajaros. Asi mismo la memoria nos trae los recuerdos pero deja en el pasado los acontecimientos que recordamos. Solo el presente existe, el pasado no es mas que presente fuera ya de nuestro alcance y el futuro es un presente que abordaremos a su debido tiempo. Se supone que eso es la eternidad, un continuo ahora. Pero sin un pasado que se hara presente y sin un presente que se transformara en futuro. Solo ahora, ahora, ahora y asi ad infinito. Mientras estamos encarnados, estamos siendo, nuestro tiempo es un constante gerundio, solo Dios ES, nosotros estamos viniendo a ser. El tiempo, como el frio del invierno nos desgasta, y llega un momento que anhelamos la eternidad. Una eternidad en la que el alma eche brotes perennes, de felicidad, gozo, amor. No suceptibles de ser marchitados por el tiempo sucesivo. Hay un halito de eternidad en el Amor, quizas el amor no sea mas que un anhelo de eternidad, por eso nos sentimos tan decepcionados cuando el amor pasa, cuando se enfria. El verdadero amor no arde como un ascua, de modo pasajero, sino que, aridiendo como el eterno sol, puede apagarse en ponientes bellos en su inherente poesia, pero siempre renace en un amanecer. El amor puede parecer dormido, pero si es genuino soñara, y al despertar hara verdad sus sueños. Pueda yo sentir un amor genuino, es decir eterno, sin reproches y sin miedos, sin ayeres que lo retengan en la expansion de su gozo y sin mañanas que amenacen con su extincion. Yo aguardo esperanzado un amor asi, mientras tanto espero tambien la primavera, esperando que entre sus flores me traiga la flor mas hermosa y perfumada; un amor para siempre.
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