Un oceano y una isla.
Lo he pensado bien, Ya lo he decidido, no me vuelvo a enamorar,
No por lo que me han hecho si, no, por lo que hago a los demás.
Nadie en el mundo merece que lo ame con locura.
Ni mi peor enemigo se merece esa tortura.
Mis virtudes no vienen solas, llegan acompañadas,
Van caminando de la mano de demonios con afiladas garras.
Me asemejo a un océano rodeando una isla tropical
Parezco calido, tranquilo, cristalino pero en un instante se desata el huracán.
N
Viajeras buscarón refugio en ella pero huyeron por el mal tiempo.
Algunas dejaron en mis playas construidas, pequeñas chozas y casitas.
Que ya se encuentran derruidas por el tiempo y el mal clima.
Aveces pienso... no soy un mar y una isla soy un oasis y su desierto
Pero no estoy tan seguro sobre aliviar al sediento.
Mi corazón no es un oasis rebosante de tranquilidad,
Es mas como un selva espesa al rededor de un volcan.
Mis tormentas no alivian, no equilibran como en el desierto.
Mis tormentas son tifones que han arrasado todos mis puertos.
Y es por eso que mi mente no es un interminable desierto,
Es un profundo abismo en medio del mar abierto.
Conoce más del autor de "Un oceano y una isla."