un miércoles
que mentira mas grande,
creemos que somos libres,
pero si el rey te vende
te ahorcan con fusiles
apenas y alguien piensa,
su guardia real hace presencia
sin cordura a todo apresa
en calabozos sin decencia.
e
la brisa huele a sangre.
que triste para ciertas edades
ver, como no ser mas grande.
ya les dimos muchos días
cansados estamos de trabajar
para poder llevar alegrías
a sus familias, que deben amar.
dediquémonos un miércoles
no asistamos a trabajar,
platiquen con sus amores
al tiempo de desayunar.
¿ya se bajo la comida?
salgan con un balón a jugar
recuerden como era la vida,
cuando les gustaba brincar.
ustedes no pierden gran cosa
tan solo monedas de plomo
pero un día con su esposa,
¡no tiene valor!, exclamo.
que se levante la voz silenciosa
para que todos la puedan escuchar
y aquella clase perezosa
jamas lo va a olvidar.
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