La distancia. (II)
La distancia.(II)
Perversa distancia cae con esa fuerza
implacable,
enmudeciendo mis deseos
de alcanzarte,
impidiendo que mi amor se rezarsa,
con tus caricias y tu confianza.
Hace que parezcan artificiales todos
en una bruma irrespirable
imposible de atravesar.
Que parezcan vagas promesas,
palabras sin defensa,
sueños, utopías,
frases sin fundamentos.
La muy desgraciada de mis penurias
se mofa y sin reparo alguno,
en mi propia cara se regocija
por que no te tengo.
Es capaz de detener el viento,
quitar las estrellas del firmamento,
para que me pierda en el intento
de alcanzar tu orilla,
de encontrar tu aposento.
Prefiere verme como un solitario
sufrir, antes que dar su brazo a torcer,
mis lágrimas y mis reclamos
no es su menester escuchar,
disuelve mis abrazos
en una terrible oscuridad,
sin jamás en su posición ceder.
Un mar inmenso ha colocado
entre nuestros cuerpos,
tormentas crea por doquier
el viento parece alocado,
con la lluvia juega a placer,
pretende dejarme de este lado,
de tristezas verme padecer.
Pero ella no se imagina,
que mi amor lejos de perecer,
sin dudas, lo hace crecer,
puentes sobre el océano construiré,
no habrá ola en la que pueda ahogarme,
en mis pensamientos, muy cerca,
te tendré.
Jamás me rendiré.
Entonces no habrá un instante,
ni lugar en este mundo,
que tu presencia no tenga,
no habrá más ausencia,
y más allá de tu belleza,
amor mio,
yo estaré
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