DESPEDIDA
1.-
La noche se ve estrellada
la luna alumbra muy clara,
yo beso y beso a mi amada
y en cada beso que doy,
presiento dar lo que soy:
yo soy un alma encerrada
que vaga por tu recuerdo.
Por eso es que hoy día vuelvo
a besarte con pasión,
herido por tantas torturas
que el destino me procura
manteniéndome en prisión.
2.-
Yo sé que deben matarme
¡y sé que inocente soy!
mis hijos han de llorarme
cegados por la emoción
y elevarán su oración,
pensando poder salvarme
pidiéndole a Dios clemencia;
y, en medio de su inocencia
más grande en esta ocasión,
no sabrán por qué razón
acabaron con su padre,
y sufrirán, con su madre,
miseria y desolación.-.
3.-
No llores, ¡Oh, Amada Mía!
¡no llores, niña, por Dios!
¿no sientes la noche fría,
que cae sobre los dos?
¿No sientes, cerca de vos,
como inmortal sinfonía,
las risas del pelotón?
Y lejos... en ese tablón
hay una lista de nombres
enumerando a los hombres,
que han de morir fusilados:
Por eso hoy les han dejado
gastar sus últimos cobres.
4.-
Yo... siento dejarte pobre
luchando sola en la vida.
si nunca tuve ni cobre,
hoy no tengo otro camino
que el marcado por el destino,
y dejo al destino que obre
y me envuelva en su negro color.
Te pido, de corazón
que rías a carcajadas
cuando, en medio de las balas,
me escuches desesperado
gritar como condenado:
¡Adiós, mi’jita, mi amor!
Rucahue, 17 07 77
Conoce más del autor de "DESPEDIDA"