CORAZON ROTO
No espero que me entiendas,
He aprendido a no mal gastar mis pocos minutos en esta tierra esperando actitudes de otros, solo deseo que aceptes mi decisión, está tomada después de marear mi cabeza y de abatir mis pensamientos, estoy cansada de rondar ese camino de huida, me siento agotada, exprimida hasta mi última fuerza de tanto analizar y debatir conmigo misma,
¿Pero que puedo hacer para silenciar esas voces?,
¿cómo las elimino?,
¿cómo me convenzo de que merezco algo lindo en mi vida?
¿que puedo hacer para aceptar que los hechos de mi pasado no los provoque yo?.
Esas voces no se van, siguen ahí, solo se calman por momentos, y vuelven justo en esos tiempos en los que me siento segura y a salvo, en los segundos precisos cuándo logro pensar que tengo mi oportunidad, esa que tanto he esperado para permitirme ser feliz y querida,
Pero esa voz se alza segura y altiva, imponente y crítica, me vuelvo diminuta, viajo a esos viejos recuerdos que trato de olvidar pero siguen presentes, vuelvo a sentir ese olor fresco y químico que me recibía al entrar a clase, mi piel se eriza al sentir incomodida o miedo, porque es un día más de negativa.
Solo quiero correr lejos de ahí, desaparecer de verdad, que ninguna mirada me alcance, que nadie me siga ni me toque, pero llevas tus manos a mi rostro y acaricias mis mejillas para mirarte, solo eso basta para salir de ese trance,
"te quiero mi niña".
Conoce más del autor de "CORAZON ROTO"