Solitaria
Ésta soledad que me circula más allá del alma, más allá del tiempo y de las circunstancias...
Esa soledad que me consume y que se va comiendo mis esperanzas, siento soledad hasta en los huesos, en la memoria, en los recuerdos y en las distancias...
Quizás voy camino a ese desierto, donde el agua de vivir se acaba, las luces del sendero van cambiando los colores hasta quedar en nada...
Subiré tal vez, a bordo del navío que recoge a esas aves que atrofiaron sus alas, que volaron sin destino y chocaron con el infinito de los vacíos que se guardan...
Ésta soledad tan fría, que sólo abriga a quien se atreve a mirarla, a quien destruye sin preguntas ese suelo que nos arrastra, a quien descose los hilos que movilizan las ansias...
Soledad, soledad tan mía y tan extraña, me susurras y me gritas, desde la misma distancia, la distancia entre un precipicio y el puente levadizo construido con la sal de las lágrimas...
Esta soledad, perversamente necesaria, necesaria para encontrar la fuente oscura de donde fluyen las aguas turbias y estancadas, para mirar de frente a las bestias enclaustradas y vestirse con los jirones de esa piel que llamamos alma...





Comentarios & Opiniones
Muy profundo, muy buenas tus letras,reflexión al full,felicitaciones y beso!
Gracias hermosa Silvia, así como una lobita esteparia, la soledad nos da tranquilidad, pero es difícil estar con ella y enfrentar tus miedos, tus demonios y todo aquello que nadie ve, más que tú mismo... Un abrazo!!!