Solo dame una señal
Me duele pensar en que quizá me odias.
Que quizá sentiste mi abrupta partida.
Hay días que me duele pensar en lo contrario, que quizá ni si quiera te importó.
Otra más de tantas despedidas frustras. Un chiste. Otra vez la misma historia.
Pero cariño, no podía seguir viéndote sin desear besarte.
Como una droga que al tenerla cerca, sería imposible de superar.
La abstinencia de ti era mi única salida.
Pero hay días en que solo quiero una señal. Saber que estás bien, que eres feliz, que cumples tus sueños.
Quiero saber si estás enfermo, para acompañarte.
Si estás triste, para mirarte en silencio.
Si estás molesto, para abrazarte.
Por favor, solo manda una señal, por pequeña que sea, de que aún me quieres.
De que no me odias.
De que aún me recuerdas.




Comentarios & Opiniones
Ay el amor también duele y bien lo reflejas en tu lindo poema.
Muy bonitas letras. Un placer pasar por su espacio. Saludos cordiales.
Comenta & Vota