Manos
Manos morenas, negras, mestizas,
nos hablan de ríos y pulgas,
de montes y valles,
del lago Nicaragua
y de las mujeres bañándose en sus aguas.
El ganado pasa sobrio;
los campesinos trabajan
con la banana y el café,
y sus carros se alborotan
con el paso de su carga.
Estas manos hablan,
se acercan y se apartan,
crecen parajes y soles,
se vuelven espuma, no engañan.
Manos morenas, negras, mestizas,
de amores olvidados y momentos
en la historia que desafían con garras.
Son valientes y sinceras,
y aunque los brazos
y las piernas flojeen,
las manos nunca se cansan.
Dibujan,
cuentan, animan,
se despiden y se enlazan.
Son furibundas, vivas,
desbocadas.
Siempre tientan con
esos movimientos que las muñecas
guardan; si decaídas, se hacen flácidas,
como moscas ávidas
se despiertan curiosas, hambrientas.
Velando el paso más ligero,
negando las palabras sin saberlo,
y quien mira se extraña.
Y pueden cruzar tu pecho y tocarte
ligeramente, para que tu atención
no se vaya.
Dedos como cuerdas de guitarra,
color ocre, marrón y negros de
lava. Manos que no se disculpan,
que requieren lugar, asunto
y ojos que,
sin virulencia, entiendan sus
andanzas.




Comentarios & Opiniones
Hermosas manos.mis aplausos.
Gracias Karencita