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poema

RECALESCENCIA (Experimental filosófico) ==Con Doble estéquedon==

RECALESCENCIA
(Experimental filosófico)
==Con Doble estéquedon==

Las hojas se retuercen.
Aquí estás y debes andar,
hacia los vidrios,
caminar como el agua absorta,
acero, hierro, fuego fiel,
por el torcido cauce,
altos y bajos grados,
por los muros rojos, y a deshora.
Como pequeños vástagos endurecidos. ¡Escucha!.
Los vidrios se quiebran, se tambalean los árboles de violenta emoción.
Me dicen, hijo, hemos quemado el último día.
Hacia la noche. El viento de fanáticos y mercaderes,
fluye en más de una dirección, con sus cinco dedos extendidos,
como en los montes que no han nacido,
con el vibrar de los aires y el vivir de los sueños.
BOR……....SOÑ
RAS……....ADO
CAS…..…..RAS
Vida y muerte, luz y oscuridad,
en la interior eternidad, pacífica y alegre,
como una campestre soledad la ofrece,
y no sabe despachar al polvo diligente,
sin sentido, que si lo tiene. ¡Y vaya que sí!.
Allí, pues, a la vista no se esconde,
ni pestaña parpadeando, ni aire respirando.
Algunos de los sufrimientos son:
es difícil decir la verdad;
que no puede tocarte ahora.
PUN……….VAL
ZAN……….IEN
TES……….TES
Pues sólo tenemos el tiempo presente,
que no tiene dinero para comprar,
ni un segundo más del que le corresponde.
Comida somos, con ruegos y oraciones, o sin ellos,
criaturas sin ropa de verdor salvaje,
de arcilla roja, que respiro una vez,
en señales de humo,
del fuego que se apresura a recibir.
Por el esfuerzo largo y torcido.
Creyendo ser ramas,
que se desprenden con dificultad.
Esperando, en cualquier paraíso,
resplandecer de nuevo.

poema

Seis rosas

Seis rosas, una canción
cinco versos, un amor
y la canción entonó,
"te amó mas de lo que te amó",
seis rosas, una canción.

poema

Venciendo a la tristeza.

VENCIENDO A LA TRISTEZA.
______________________________

Aquella noche,
te vi esconder una pena
en tu sonrisa,
y tu sollozo; en la lira de una quena.

Te escuche declamando al silencio
murmurando a la soledad
arrullando al gemido
conversando con la ansiedad.

Detrás de la lucera la vi escondida
a la ojerosa tristeza; vestido de dolor
de sombrías alas caídas
enturbiando nuestro amor.

Al abrir la puerta
se hallaba la tristeza y el desamor
en una lúgubre conversación
hablaban de mi amada y su clamor.

Les dije; ¡ Apártense del paso !
me miraron y prosiguieron su conspiración,
en una noche áspera y espinada
de fúnebre confabulación.

¡ Despierta gigante escondida !
que el amor aún no ha caído
las alas de mi amor con fulgor baten
y esta batalla no se ha perdido.

¡ Con su amor sagrado que mi inspira luchare !

La conocí volando en una estela
descendiendo en un pétalo de rosa,
conversando con las orquídeas
muy dulce y animosa.

La vi coger mi suspiro
con sus pupilas enamoradas,
morder mi nombre con sus besos
en un cántico de celestiales hadas.

¡ Apártense cavadores de sentimientos !
yo nací con su amor en el alba
me arrope con pétalos de sus labios
volando con su aroma mi piel en calma.

Corrí hacia mi habitación,
ella con sus labios aún dormidos
sus parpados caídos, sus manos entre las mías, le dije; ¡ te amo !
besándome el alma con sus ojos idos.

La abrase como poesía al alma,
cogiendo un roció de la aurora
la puse en su labios grana
y la bese con fulgor de mi alma que dora.

Y al asomarme por la lucera
vi alejarse despavoridos a la tristeza y desamor
cubierto de rosas y versos
vencidos por el aura de nuestro alado amor.

__________________________________

Leonardo Sarmhi.

Derechos Reservados del Autor.
Leonardo Sarmiento López.
16 de julio del 2017.

Lima – Perú.

poema

ELEGIDOS...

Me han dicho que en otra vida,
Reina la paz y el amor;
Que es una vida mejor,
Que es la dicha merecida.
Eres persona escogida,
Por tu fé; tu devoción,
Por toda esa buena acción
En tu vida terrenal...
Tienes un trato especial;
En completa comunión.

Y yo me pregunto; ¿Quién?
Llevó esa vida perfecta,
Sin odios y sin protesta;
Todo el tiempo haciendo el bien.
Serán muchos los que estén
En ese juicio final;
Hasta que el Juez Celestial
Con su justicia divina...
Decida con mano fina
Quien va a cruzar el umbral.

Porque de la vida en cierto,
Aquí nadie sabe nada,
La vida es una jornada
Bien dura para este huerto.
Cultivos de amor incierto,
De envidia, de hipocresía,
De falsedad y felonía;
El gran Juez que decidió...
De seguro que escogió
Con justicia y maestría.

¡Y me arrepiento Señor!
Es esa la frase clave;
Dicen que es esa, la llave
Que te lleva al Creador.
Con tanto odio y rencor
Que vive la humanidad,
Con tanta desigualdad,
Tanto daño; tanta muerte...
¿Sólo de inclinar la frente,
Obtienes la libertad?.

En la Viña del Señor,
Hay de todo...Y a escoger,
Es difícil suponer
Quien ha de ser el mejor.
Pero si es un honor,
El ahora y el mañana,
Que en tu alma siempre sana
Prevalezca la bondad...
La justicia, la hermandad,
Muestra de grandeza humana.

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ENCELDAMIENTO REDUNDANTE... (Neosurrealista experimental)

ENCELDAMIENTO REDUNDANTE
(Neosurrealista experimental)

Escapa escapa, escapa mucho más,
que las hojas de la mañana en los higos,
y enciérrate entre venados azules.
Si no, el avión pensará mal del eclipse,
en la pesada pierna de hormiga vieja.

El miserere más alegre, ya no duele con sus ondas dentadas,
que jamás escuché, pues te miraba, la piel entre lagunas.
Dispara ya, y abrázame, con la hidráulica ligero,
que estoy dispuesto a no ser banalmente perfecto,
porque el recuerdo se difunde perenne con su raro aroma,
de suicidio de rayos y turgencia, pues ardería el tema lejos,
de suspiros, impresentable, descuidado, sin atañerle,
y se hundirá con el gabinete. ¡No tiene, miedo!.
Ni de las oblicuas tubas estupefactas, del amor, sin espíritu de vida,
en donde ha sido el grito de la bestia hirsuta,
en la cóncava gruta los talados cedros con soledad sonora,
qué insensata y agónica está la tarde, con su horrible tempestad,
que eternamente perturba, dorando la mente,
con acentos de venganza, lo sé muy bien, sorprendiéndole astuta,
con sus amantes lazos, candados, y números engañosos.

Es por el pálido grito,
cuando el cuaderno huyó con la cadena,
y las condenadas arañas dormían,
abajo del primer viento de piedra,
del paralelo violeta hecho de fango.

Ya es más fiel que su litósfera pervertida, que amargó la vida,
enrojecida en condición rufiana, unida al plomo, entrelazada,
en la polifonía del oleaje, sin garantía ni fiereza, blanda,
que en la concha rompe del ábside románico, las uñas.
Gracias por ese amén, con franquicia barata dulce,
que despertó nerviosos a los hematíes, rosas,
estancándose la super bóveda del aljibe,
en jóvenes cadáveres, por la inductancia,
del televisor, con tanto veneno y golpe.
-tantas veces compuesto con sal y astillado-
Las nueces hemos de verlas grácil gris fácil,
Al danzar sobre las penas del tejado, y el tejón,
puestos con abierta herida entre bauxita,
y el empeño de hacer que la brújula se agote,
con la ventana del vacío significado que sueña.

No se matan, están sobre el armario. No la toques,
que lloverá en la estepa y los frascos frescos.
¡Cuántas diatomeas hoy se enamoran!.
Del sagrado destino de una piedra,
y besan al rocío con liras.

¡Ya saldrán mañana a flote en los pasillos mudos!. Y los sueños,
en flor de cereza, con la muerte, por el brocal tejido de polvos,
poblados de hojas amarillas, y nadie viene a quemarlas.
Pues olía a viejas historias, y tampoco importa ya,
que nada del jugo en otoño sea dicho lento,
de la terraza con espuelas, ni de la tierra,
galeria de cristal donde el sol es invierno,
y se acurruca como un gato nada en sábado,
por incendiar el cuarto de los trastes y seguir,
en lo oscuro, que llaman llanto por ahí fuera.
Es la vida estoy seguro, abrumada y gracias,
a ese aire que ahuyentó el incienso, en cera,
donde se pierde aquel dulce con la risa,
y es sabroso el fruto, redundante,
en la celda propia, con su piel.

Autor: JOEL FORTUNATO REYES PÉREZ.

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El manantial

“Si eres de los que no tiene… a galeras a remar…”
Manolo García

El manantial

En el manantial de la sabiduría que emerge de los corazones limpios, se encuentra la magia que ilumina un nuevo camino.

Cobra sentido la existencia de un espíritu común, libre de iglesia y de escuela, también libre de juicio y de estrategia, que bien pudiera trazar una línea paralela al sentimiento materialista, que nos impide crear desde la humildad.

Creo sinceramente que la necesidad de reconocimiento que nuestra persona necesita empíricamente, dada la percepción actual del reconocimiento ajeno como base de nuestro crecimiento material, impide desarrollar nuestras creaciones desde la libertad más pura.

Es un hecho que el arte se vende. Y como cualquier marca afianzada, se vende una calidad demostrada, reconocida.

En este punto hago un alto en el camino e intento reflexionar. Mis pensamientos a veces se estrellan con mi ignorancia.

Esta excursión está resultando muy productiva. María disfruta del baño con el pequeño Víctor y no parece que vayan a dejar de hacerlo en un buen rato.

La brisa viene limpia y fresca. El entorno es fenomenal. Es una tarde perfecta para dejar que el espíritu vuele en mi imaginación y me enseñe esos rincones tan fantásticos a los que suelo ir en contadas veces. Un momento de contemplación etérea en un marco sin igual.

Un sapo acompaña con su “canto” tanta armonía. Y mi cerebro exprime el seso como de costumbre para estropearlo todo.

¿Si no es reconocido mi arte este pierde sentido? ¿Quién es el juez que determina dicho reconocimiento? ¿Necesito ser apreciado por ello? ¿Necesito la valoración? ¿Necesito el tributo?
¿Puede un sapo volar como un águila?

El sapo necesita miles de generaciones para poder volar como un águila, y estoy seguro de que si el sapo quisiera ser águila con la suficiente fuerza, dejaría de ser sapo tarde o temprano.

Así pues ¿todos los sapos águilas?

En el manantial de la sabiduría que emerge de los corazones limpios, se encuentra la magia que ilumina un nuevo camino. Limpia magia. Des-intoxicada. Des-intencionada.

Un espíritu común que no comulga, que no estudia, que no pretende gloria, se diluye en redes abiertas creando arte diminuto. Un arte sin reconocimiento por ser un arte nuevo. Que crea un camino nuevo, paralelo al establecido.

Un arte que no se vende, que se comparte. Que se contagia. Y como cualquier contagio crece, se expande e infecta todo.

Alto. ¡No corras tanto!.. Regresa al principio y analiza las palabras. Descansa las cejas.

Las risas de María inundan el valle. Es como si María fuese el valle entero. Y Víctor no deja de darle motivos correteando el arroyo con esa caña a modo de espada.

Un hormiguero cercano dibuja una línea perfecta. Con sus laboriosas hormigas en fila india alimentando a su reina, tal cual lo han hecho durante siglos.

A mi izquierda, un pájaro canta en lo alto de un árbol. Parece entonar un ritual lleno de belleza. Es como si supiera hacerlo con destreza, con esfuerzo, con paciencia.

Un concierto iluminado por este sol maravilloso, que llena de colores el escenario. Y el viento. A modo de brisa pasajera, va portando aromas, va marcando ritmos.

¿Cómo puede ser, que un ser tan pequeño, haga reír a un valle entero?

El otro día Víctor y yo discutíamos en la cocina. Sus notas de la escuela no son excelentes. Más bien se ajustan al perfil de un niño inteligente, pero que no parece ambicionar llegar a ser el mejor de la clase -Eso sería mucho trabajo -Me dijo tal cual -Aprendo más cosas viendo los dibujos en la tele que en la escuela -Es interesante todo lo que explican, pero me aburro.

Tuve que hacer un esfuerzo para decirle que el esfuerzo es parte de la recompensa. Y lo hice, por ser su padre. Pero no veo que haya dado resultado. Víctor prefiere las risas. Aun así, sus notas están bien. Y la verdad, a veces me sorprende con imágenes creadas de la nada, que muestran un saber, qué más quisiera yo.

¿Puede ser que su falta de ambición despeje partes de su cerebro, para poder alimentarlas con su curiosidad y su imaginación? ¿Y así aprender únicamente aquello que su curiosidad despierta? La verdad. Me preocupa su futuro.

Esto de querer saberlo todo, me lleva a veces a la confusión total.

¡Vaya!... ¡Otro hormiguero!... ¡A unos cinco metros del primero!

Busco cinco metros más allá y no alcanzo a ver el siguiente. Mi manía de calcularlo todo se pone en marcha y ya van un millón de hormigueros en el valle. Pienso en que si las hormigas fueran fluorescentes, en el ocaso el valle sería una feria.

Regresan mis pensamientos a la reflexión primera.

Desde incontables manantiales limpios, nace una magia nueva, libre de estrategia por ser nueva, eligiendo un camino distinto al establecido, sin norma, sin regla, que se diluye sin remedio en el estanque instituido, perdiendo su esencia, su magia y su existencia.

De un espíritu aburrido. Aburrido de las filas indias, de la gloria que pesa, del tributo diminuto al esfuerzo establecido, por ser demasiado compartido. Nace un espíritu nuevo, contagiando todo, infectando todo.

Un arte diminuto cual hormiga extraviada. Que no brilla, que no ilumina, que no recoge fruto alguno, surca fugaz una senda perdida y se diluye en su rumbo. Abriendo un nuevo camino, efímero, impaciente, espontaneo, paralelo al establecido.

¡Quieto parao’ que se te va de las manos!... ¡Entusiasmo que arrasa con todo!

El sol es ahora justicia. Seco el sudor de mi frente y bajo el norte. Una hormiga está quieta cerca de mi pie derecho. Sola, sin fila, sin el alimento de su reina. Parece sentir mi pensamiento. Se la ve curiosa. Se la ve desinteresada. Con rayos equis le sigo la mirada. Está clavada en el pájaro que canta. Como el sapo en el águila. Puedo sentir cómo la hormiga escucha al pájaro como si yo fuera la hormiga. Y se llena de su saber, de su esfuerzo, de su paciencia.

Creo que estoy delirando. Puede que sea el momento de darme un baño.

Pero esta escena me cautiva. Y los rayos equis ya están en modo automático.

¡De repente se mueve la hormiga!... Un metro más o menos al frente y se detiene. Alza la testa y busca en el horizonte. Sigo su mirada con gran esmero. Concentrado. Paciente.

¡Vaya!... ¡Pero si es otra hormiga solitaria del hormiguero vecino!

¡Se miran!

¡¿Se entienden?!

(Silencio absoluto en mi mente)

Como el juez de tenis mi cabeza va de una hormiga a la otra, intentando entender su mensaje, intentando entender su arte.

De repente otro pájaro desciende y se acabó la charla… ¡Se comió a la hormiga de la derecha!

En pequeños saltos recorre la distancia que las separaba. Y se planta delante de la hormiga ahora desolada. Ni se inmuta el pájaro. Ni se inmuta la hormiga. Y el pájaro canta. Y la hormiga escucha.
Menuda escena… ¡Estoy perplejo!

¿Puede ser que el pájaro sabio de esfuerzo, rico de conocimiento, esté compartiendo su arte con la hormiga? ¿O será que el pájaro quiere aprender de la hormiga? ¿Podrá la hormiga cantar como el pájaro algún día? ¿Podría el pájaro aprender de la esencia de la hormiga?

¡Uf!... El sol aprieta.

Recuerdo cuando yo era Víctor. También corría todo el tiempo. Y hacía como el esos dibujos y esos comentarios llenos de entusiasmo. Quería ser el más grande. En eso parece que la evolución ha funcionado. Víctor no quiere ser un esclavo. Me alegro muchísimo por ello.

Yo como él, no creía en a la escuela, pero entonces, era la escuela el mejor recreo. Hoy Víctor navega por la nube - ¡Quiero ser un youtuber! -dice a menudo- Pero no aspira a ser arquitecto, ni un gran pintor de renombre. Aunque sus dibujos muestren un talento enorme.

También recuerdo cuando estuve en las puertas de la escuela de arte. Y tuve que irme a trabajar más tarde. Así hasta hoy, sueño mis catedrales, mis lienzos, y mis poemas.

Pero… ¿Debo dejar de tener esa ilusión?

No quiero pensar en el reconocimiento. Ni siquiera en el tributo. Quiero aprender del pájaro, porque a la escuela ya voy tarde. Sé que soy una hormiga. Y también se que No soy la única hormiga.

Es increíble que una hormiga del sur de california, cerquita de playa Manhattan, haya despertado en mi, toda esta reflexión. Yo que desde Barcelona ni puedo verla, ni puedo conocerla. Benditas redes que nos unen a todos. Seamos hormigas o seamos pájaros, sapos, o lobos.

Dedicado a mí amiga de california, que conoce bien mi proyecto.

Y a todos los demás, por supuesto.

Creo que voy a darme un baño. María y Víctor me reclaman. El valle entero lo hace.

poema

Sé volverás

Volverás cual golondrina
atravesando los cielos
en busca calor y nido
como invierno que se arropa
en primavera, así volverás.
Regresarás pues la distancia
te duele tanto o más que a mí
tú, en tierras ajenas,
extrañas tus palmas y tu sol.
Dejarás los granizos y la nieve
para sumergir en tibia arena
tus píes,
Cruzarás montañas
blanquecinas, para inhalar
pinos y flores silvestres
y verás que en tu jardín
ya florecen:
jazmines, rosas, lirios.
No tendrás que imaginar
el canto de las aves
ya no escucharás el canto
del silencio,
sólo si lo deseas.
Ya no te abrazará el frío glacial
a cambio, tendrás el abrigo
y el calor de mi sol;
su encanto y calidez
y todo sombrío recuerdo olvidarás.
Porque mis brazos esperan,
porque tu sonrisa anhelo
Paloma sé, que volverás.

A ti hija...

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Poeta

"Poeta"

Erase una vez en un mundo real o imaginario,

donde el amor y el odio se confunden,

donde la felicidad y la tristeza parecen iguales,

donde la luz y las tinieblas van de la misma mano.

Erase una vez un poeta

que con una pluma podía plasmar,

en una hoja de papel,

una historia de amor, una profunda tristeza,

una sobrecogedora confusión.

Su inmenso corazón plagado de sentimientos,

su ágil mano ansioso por revelarlos

y su mente luchando a muerte con su corazón,

con una espada de hielo y fuego y un escudo de cristal.

En otro mundo lejano una joven princesa,

triste como un día de niebla,

esperaba todas las noches

contando las estrellas y pensando:

A pesar de mi enorme tristeza,

estaré esperando al poeta,

hasta que todas las estrellas

allá al otro lado del universo,

dejen de palpitar.