Los mejores poemas

Poemas publicados con mejor votación...

poema

Vampiros

De vampiros
sólo me sabía
sabía a ti

En plena noche
cuándo nace Valparaíso
y todos desean beber buenos momentos
vemos que algunos callan
mientras otros hablamos por los silencios del mundo

Tú mí palabra
Yo tú imagen que se va y que vuela
como el ave a su árbol
como el pintor siempre en busca de sus colores
así como los hombres dolientes
qué llevan la carga
de los que soñamos con la hora azul
tras soles de enero...

Lorena Rioseco Palacios
Derechos de autor reservados.
16/01/2017 Viña del mar, Chile

poema

Al Apagar la Luz

Dame tus manos, sólo tus manos;
sin tus ojos, sin tu boca.
que sean ellas, quien recorran,
ellas, las que exploren; que busquen
cielos, nubes; húmedas tierras.

Dame tu boca, sin tus manos;
ni tus ojos, que tus labios besen
en dulzura mi frente. No toques
mis labios, ve a mis oídos
susurra allí tu sentir escondido.

Baja lentamente a una piel, que
en ansiedad te espera. Siente esa piel
tibia que se torna ardiente. Saborea,
dunas, prueba fuentes, busca hogueras.

Dame tus ojos, que en momentos
se abran, que imágenes guarden;
un amor que se entrega. Único verdadero,
que nadie quita, que nada quiebra.

Guarda las miradas, que las mías
te dejan. Que las mías te entregan.
Que tus ojos recorran de a palmo
este cuerpo que por ti espera.

Como aquella canción:
Apagare la luz para pensar en ti.

poema

El pequeño Koala,no podía dormir...

Al pequeño koala,
de ojitos de niño
dormido...

Le canta su mama:

Cierra tus ojitos
y sueña
conmigo...

El pequeño koala,
no quiere
soñar...

¡Cree que la noche
es para
jugar!

Y le canta su mama:

Cierra tus ojitos,
Y sueña
conmigo...

Y en unos minutos,
quedarás
dormido.

¡Pero a pequeño
koala,
algo le faltaba!

¡No tenía su ramita,
como
almohada!

Buscó y buscó,
y por fin se
acostó...

¡Y a su ramita pequeña,
ahí
encontró!

Y le canta su mama:

Cierra tus ojitos,
y sueña
conmigo...

Y pequeño koala,
con su ramita,
se quedó
dormido.

Soñadora.

A mi tierno Koala...
...que encuentre su ramita...

poema

SEXO OPULENTO

Cuando la noche se prende en Paris,
una estela de ardores
y pieles perfumadas se esconden
en los subterráneos del placer,
los amantes descosen el amor,
se besan en trampolín de salivas
y al final de la luna
quedan sus orgasmos furtivos.

Ella, mira con el cigarrillo a medio andar
Él, la observa como animal encarcelado
con ganas de iniciar la faena
pero su vientre está reseco
y el de ella con ganas de más aguacero.

Dos seres extraños luego de pulirse
los cuerpos uno a uno,
esconden secretos,
caminan desnudos
se palpan las angustian
y terminan en una calle estridente.

Son amantes de ocasiones etílicas,
ella, es flor envejecida,
él, soldado de todo lo nocturno
bajo el infinito lluvioso.

Vuelve París a ser escenario del sexo opulento,
palabras entrecortadas
labios que lamen la última gota de amor en fuga.

Yaneth Hernández
Venezuela
Derechos reservados

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Pequeño poema al viento

Tan certero como un halcón
me arrebatas el aliento
Crecen rosas en mi balcón
Búscame el alma en el viento

poema

HEMOPTISIS... (Posvanguardista)

HEMOPTISIS
(Posvanguardia)

Porque el cielo rojo ha quedado
en las retinas de las piedras
del amanecer el eco mudando
dientes lácteos heno y trigo
higo de lentos rayos
hoyos de rápidos eclipses.

Ven, vamos, no preguntes,
la vejez del barro muere ahora
en la sacra sed más profunda
que sumisa el agua sueña
y mastica la voz vidriosa..

Aunque afuera el viento anide
en los recuerdos de madera
y el invierno se oculte sereno
como las antorchas beben vino
con la voluntad vestida de gemas
en los pétalos del secreto
evidentemente, nuevo e ignorado.

¡No preguntes!.
Las respuestas huyen mudas
desnudando letra a letra cada tinta
cada tumba cada ausencia
en los últimos momentos congelados
en los ínfimos recuerdos yertos.

Si usted lo supiera…
El estremecimiento jadeante
moriría, más bélico y soberano
moriría, más yerto y cierto
moriría, menos en el pasado
moriría, menos en el nunca.

Espera. Para. ¡Nada esperes!.
Nada es como era.
Nada es como quieres.
Nada es como piensas.

Pero, para, pobre al sueño, allá,
y espera irrefrenable al derroche
azul del suspiro gris del ayer…
¡Enrojecido suelo suave vuelo!.

Autor: JOEL FORTUNATO REYES PÉREZ

poema

Terciopelo azul, terciopelo blanco.

TERCIOPELO AZUL,TERCIOPELO BLANCO.

Terciopelo azul, terciopelo blanco;
por el aura de mi cuerpo, fluyes
como un halo incandescente, abrazada
a las luces que me alumbran…

Entre el brillo de mi aura, toda tú,
eres terciopelo: tus muslos, tus ojos,
tu boca, la nieve de tus senos, el
tacto de tu pelo… un sueño azul
y blanco que se esfuma con el alba
y vuelve con la noche, un ave que vuela
sobre las cumbres de mis lomas y los
valles de mi alma...

Toda tú eres real y etérea al mismo
tiempo: un bello sueño de terciopelo
azul y terciopelo blanco…

Mi alma se enreda como un hilo fino
en la canilla de tu cintura, que
se escapa como el humo de mis manos.
Tu mirada es un arcoíris que brilla
sobre el cenit de mi cráneo, una llama
azul, un resplandor que ilumina
todos mis espacios

La inexorable realidad me aplasta
por momentos... Y sin embargo, me agarro
a la luz que desprende tu mirada…
Mi corazón tiembla buscando el oasis
de tu cuerpo entre las cortinas de
mi alcoba y el humo de mi cigarro.

¡Quisiera romperlo todo. Borrar
mi memoria, sajar mi ilusión de
un solo tajo..!

Todo me da vueltas:
el techo, el cenicero, la pantalla de
mi móvil, las esquinas de mi cama,
las paredes de mi cuarto

Me pongo a escribir y todos mis versos
me llevan hasta el halo luminoso
donde vuelas tú,

¡terciopelo azul, terciopelo blanco..!

Tu piel, tus ojos, tus labios, todo es
de terciopelo en este sueño: menos
el vacío de tu ausencia y la pena
tan profunda de mi llanto.

Autor: Francisco López Delgado.
Todos los derechos reservados.

poema

EL DESPERTAR DE UNA MIRADA, EN MAGIA OLVIDADA.

El despertar de una mirada
Que se asoma por las moradas
Oscuras y tenebrosas cercana
A caminos húmedos, donde
Camina el viento otoñal sin pausas.
Recóndito lugares que existen en
Tierras encantadas, de dulce
Aromas que brotan de las quebradas.
Seres mágicos se encuentran
Entre las murallas sucias y desgatadas
Se mofan y se esconden de los reyes
Que caminan entre los caminos
Silencioso del reino olvidado
Solo piensan en el pasado
Donde el tiempo fue más prospero
Y no tan tristemente olvidado.