Me llaman Cobarde

Cobarde, por querer huir mientras me clavo a mi misma puñales.

Cobarde y subrealista y bipolar, porque hoy te digo nunca, ayer siempre... mañana...

Mañana me digo soledad, esa que me va a consumir lo que me resta de felicidad.

He soñado con mis indecisiones, con las tuyas y mi desacierto, con tu cansancio de mí.

Amar, amar es un castigo que me hace aferrarme al cariño de otro, al que me pueda dar, cuando yo quiero volar, con nuestras alas volar.

Y allí estoy yo surcando la locura con él, bebiendo cada segundo, precipitado mi ser.

Pero cuando la conciencia me presenta la unilateralidad, entonces me doy cuenta que me toca olvidar y llorar. Una vez mas llorar.

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