EL CISNE

poema de Margazul

Jugando con las luces,
en la vieja aldehuela
vuelan secos rastrojos.

En la noche de estío,
al rumor de los grillos,
cual perfumadas flores

se entreabrieron mis sueños;
los jazmines exhalan
aromas de verdad.

Es hora de reír,
huele a limón maduro,
dejó el sabio una estela,

¿hacia dónde conduce?
Nadie sabe sus límites,
¡tan inmenso es el mundo!

Las espumas
del mar pusieron
freno a mis tierras.

¡Base firme,
raíz profunda,
intrépida existencia!

Un blanco cisne,
solitario capricho, navega
sobre ondas de nostalgia.

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