!Hoy como ayer, padre!

poema de Luis Enciso

Se oye un correr siniestro
Un vendaval de corrientes heladas
Por el sendero de espinas pobladas
Y canta el cuervo un mal presagio
Y el sauce llora un verso profundo
Como una bestia salvaje
De color mudable, de lomo fiero
Y que en desesperada huida
Se revienta contra un acerado ramaje
Del robusto árbol de raíces torcidas
Tiembla el verano en mi espalda
Y no siento dolor en los huesos
Me digo, lo contemplo y lo repito
Hasta la tarde la faena es segura
Es la tierra donde la hermosura
No encuentra paz, ni luz apacible.
En el viento pausado una palabra
He guardado, y es triste, muy triste
Recuerdo la ciudad de ventanas
Cristalinas como el agua silvestre
Donde se asoman las aves
Ha descansar de la vida campestre
Pero nadie sonríe su vida increíble
Nadie llora un sentimiento imposible.