Eduardo Manostijeras

En una noche de invierno,
una anciana iba a contar,
esta leyenda a su nieta,
que jamas podría olvidar..
era una vez,un castillo,
donde vivió un inventor,
y un muchacho inacabado,
por la muerte del creador..
tenía tijeras por manos,
y muy solo se quedó,
hasta que una vendedora,
de cosmeticos Avon,
a su casa lo llevaba,
le gustó su corazón..
conoció a su bella hija,
de la que se enamoró,
con sus tijeras crearía,
obras que el pueblo admiró..
pero despertó la envidia,
del cruel novio,de su amor,
que una trampa le tendía,
la policía le acusó..
huyó hacía su castillo,
pero el pueblo lo siguió,
defendiéndose mataba,
al causante del dolor..
ella corrió a protegerle,
pues sabía la verdad,
que la amaba y defendía,
y que era todo bondad..
le confiesa que lo amaba,
pero renuncia a su amor,
lo abandona por salvarlo,
dice a todos que murió..
Eduardo esculpe en hielo
a su amada en navidad
así cae nieve del cielo
que les permite soñar




Comentarios & Opiniones
Muy buena historia, bien desarrollada, un gusto de lectura. Saludos cordiales
Fantástica historia, vi una película con ese tema, maravillosa descripción en tus versos, me ha encantado, un saludo cordial buenas noches poeta.