Duelo

Duelo

Gravé en mi mente
las líneas de su rostro,
la voz que
no puedo olvidar,
sus nítidos rasgos,
carne y espíritu.
Con sigilo entro y
miro la cara de mi tormento,
y viene a mí
de manera limpia
el como cruzar juntos
el camino hacia el duelo,
duelo que no termina.
Su cuerpo aún intacto,
¡Ay, su sonrisa reservada!
¡Ay sus palabras!,
solamente sé que
para no morir necesito verla,
verla de nuevo.
Bajo la sombra de la noche
rostros hostiles
de formas grotescas,
bocas terribles de
dientes filudos me devoran,
animal transfundido
en agonía fluyente.
¡No más tormentos! y
que alguien me explique
quienes son esos
demonios que me rodean
y esos pavores causa de
mis perturbaciones.
Recogeré sus cenizas
con pasión y
sé que de nuevo
tomarán su forma.

Comentarios & Opiniones

Homo sitiens

Woow, què buen poema y què bien expresado un cierto tormento.
Gracias por compartir.

Critica: 
fernandotejada

Homo gracias por tu visita.

Critica: