LA INDOLENTE

poema de Aube Moses

En tierra firme de la sierra morena
nace el alba cántico de alboradas,
con luz radiante fascina al caminante
que cautiva a esa niña distante.
Ella es Venus y él es marte, peregrino
en grandes ciudades, gusta hospedarse
en distintos diamantes puesto que sus
bolsillos sin confines no pueden llenarse.
Despertó risueña el alba de vestidura blanca
extasiando aquel caminante, con ojos
bellos de azul radiante, cuerpo dorado y
manos cándidas al mundo entero llena de calma.
Insolente el caminante bordo en nailon
el azul del cielo para esperar a su niña y
convertirla no solo en amiga,
la quiere de amante el despiadado gigante.
Propuesta arrogante… burla incesante
para una doncella que no sabe de amantes,
trémula flor de arcoìris ingenua
su vida da a la bestia prohibida.
Perdieron colores las flores, perfume
en lingotes de oro robó, muchos frutos murieron,
derramando lágrimas el cielo, cubrió con nieve
montañas cuando aquel infeliz se marchó.
¡Hoy!... cuidadosa despierta de horizontes
que fingen colores, teje bruma en los campos,
hasta charcos en los caminos dejó, dotó de garras
a las aves para destrozar el corazón de aquel
que intente osado robarle un poco de su candor.