Quiero ver en tus ojos esa pasión que te devora,
también deseo mirar el destello
de la inmensa ansiedad que te consume,
por la excitación que embarga tu intimidad
cuando derrochamos la intensa lujuria,
que invade nuestros cuerpos
al sentir como escapan los gemidos,
a media noche desvelando los sueños.
Muy trémulo de emoción contemplo,
el húmedo y ardiente laberinto de tu sexo
que me impregna con su aroma irresistible,
subyugando mis sentidos al extremo de la locura