TU, MI LUZ, MI CAMINO...

Hay cosas que jamás se pueden abrir.
No importa cuánto intentes, cuánto luches...
El hermetismo de la otra mirada,
te obliga a bajar la tuya,
aún cuando siempre hayas tenido las mejores intenciones.
Hay días en que todo se cierra.
Así como quisiera cerrar los ojos yo.
Dejar de ver lo que hiere,
de intentar atrapar lo que jamás estará en tu mano.
Es ahí cuando me abrazo a ti, Padre Mío.
Cuando mis intentos fallidos me hacen pedirte luz.
Aún con el corazón bondadoso en todo momento,
hay barreras de desdén e indiferencia infranqueables para mí.
Qué decir? Me duele.
Mis intentos caen como hojas secas,
aún soñando primaveras.
Recógeme Tu...
Hay soledades que no tienen más compañía que tu nombre.
Hay lágrimas que caen silentes,
mientras mil huracanes se aprietan en la garganta callada.
Silencio... Sólo tu puedes oírlo.
La indiferencia del mundo se paga en cuotas saladas.
Todos buscan el triunfo y nadie quiere ser parte de la quietud.
No importa cuán grande sea lo que burbujea en mis manos.
Muere apretado contra mi corazón.
Tu amor es el calor de cada rincón oscuro.
Tu luz es la guía de cada paso hacia la llegada.
Ahí voy, Padre Mío.
A nada temo porque Tú vas conmigo.
te amo. Yisa
23/02/2026
nota: imagen de la web





Comentarios & Opiniones
Amén.
Precioso escrito, Poetisa.
Abrazos desde Chile.