25 de febrero
25 de febrero
Ese día terrible
ha vuelto a mi memoria,
y te he visto vestido de luz
como un hombre de verdad,
llevabas en los hombros
a tu sobrino, y reías
con los labios
vestidos de agua,
aire, sol.
Quiero verte con el color de
los que viven y que la juventud
de tus pasos
se haga eterna
y no se desparrame
por la ausencia
de días, y horas
aún estoy despierta.
Tu piel morena
hecha de
montaña, de tierra fértil
Y tú
sosteniendo
una cerveza en la mano
como si fuera un barril
de pólvora
que
nunca ardería
porque somos
péndulos avaros.
Coincidimos en muchos lugares,
y nos
rozábamos
cuando nos hicimos torpes,
sinceros, templados
por el tiempo,
compartíamos
platos sabrosos
y penas con la calma
que mantiene los manjares más inciertos
frescos como si fueran de hielo,,
escarcha y supiéramos
guardarnos
del peligro
vagabundear
para mantenernos intactos.
Indistinguibles
somos ahora indistiguibles
como las mazorcas.
Comentarios & Opiniones
Bonito poema, Trinidad. Saludos cordiales
Gracias , es un placer seguir tu trayectoria.
Muy buena obra, saludos.
Bonita obra estimada Trinidad Catalan.
Envío cordial saludo y hasta siguiente publicación.