MATES CON MI PASADO

Mientras tanto
aprendí que todo un pueblo
cabe en el espejo retrovisor
o en el margen troquelado de un boleto.
Pude sentir
cómo el sabor del mate amargo
se vuelve amargo como adjetivo certero del momento.
Las despedidas son siempre sin concluir.
Caseros estaba pequeñísimo.
Yo estaba pequeñísimo
y cabíamos el uno en el otro.
Le tiendo la mano a los pájaros
porque a ellos les pedí volar.
Un vuelo que termina partiéndome las piedras de los ojos
porque tomar carrera y agitarse en el viento
tiene más que ver con la soledad que con la libertad.
Va una bandada y yo voy detrás.
Va otra bandada y yo no voy.
Hago dedo en el costado del cielo
aunque no haya rutas dibujadas.
Aprendí en Entre Ríos que hay un pueblo en el espejo.
Y aprendí en Anchorena
que dos pueblos abrazan completamente un alma,
y que el "aquí" y el "allá" son limitaciones de la geografía
son astillas y cantos,
son errores...
distancias que no hay...
NOTAS (por si acaso):
Mate: infusión argentina a base de yerbamate
Caseros: localidad de la provincia de Entre Ríos (Argentina)
Anchorena: localidad de la provincia de San Luis (Argentina)
MUSICALIZADO POR EL POETA
Comentarios & Opiniones
Juan leer "Mates con mi pasado" es muy gratificante pero musicalizado me ha impresionado y por unos momentos viajé a Argentina. Muchas gracias por compartir tanta belleza. Saludos. Me autoclamo tu fiel seguidora.Se feliz.
Bello muy sentido y con ese fondo viaje un saludo.
Muy buena tu obra amigo poeta, felicitaciones. Saludos fraternos
Aplaudo la belleza de tu obra mi querido amigo. Besos con cariño. Saludos.
excelente obra poeta, un gusto leerte saludos fraternos.
muy buen poema, felicitaciones y gracias por compartirlo
Muy bueno! Abrazos
Todo un gusto vuestra obra, y la declamación eleva la calidad de la misma
"Pude sentir
cómo el sabor del mate amargo
se vuelve amargo como adjetivo certero del momento."...
Saludos cordiales
Me gustó!! Pude sentir claramente lo que expresabas. Mis saludos!
Mi bebida predilecta desde niño: ¡el mate!
Y vaya que se hace amargo a veces.
Un placer leerte y escucharte.
Saludos desde este lado del charco...