Ambar del alba

poema de Gigi

Mi querida ambar del alba, yace tu paradisiaco cuerpo en mi retina, como el primer rayito de sol que pega en la matina, no puedo evitar cautivarme con tu silueta de violin cada vez que te veo, encendes mi alma con tu fogoza, dulce y delicada voz, tan suave como la brisa helada del aconcagua. No puedo mentirte, no soy deshonesto… mi sueño es cuidarte pero tambien perder los modales en el templo de tus formas, quiero leer con mis manos cada verso que tu cuerpo ha escrito y envolvernos en un capullo de amor reciproco para que no sientas mi deseo como un intruso no pedido. Querida ambar del alba, no peques con tu corazón, por que el mio apuesta todo en un mundo donde el amor, es solo un negocio con un ambicioso comprador.