EL TIEMPO
EL TIEMPO
(Leonardo David Paniccia)
Siempre había tenido grandes inquietudes acerca del tiempo, me desvelaba solo pensar una y otra vez en él. En las noches donde dejaba correr mi imaginación venían hacia mí las ideas más incoherentes, toscas, y extrañas.
Siempre había tenido una gran admiración y respeto hacia él, más aún cuando yo sentado, y el también, pero desde más alto, dibujaba sin querer figuras abstractas con el humo de mi cigarrillo. Sus palabras a la hora de la siesta, y con el sol visitando mi biblioteca, cálida y luminosa, penetraban y se anclaban fuertemente en mí.
Nunca me había atrevido a llevarle mis propias preguntas, mas bien, el adivinaba mis vacilaciones.
- ¿Qué es el tiempo? – pregunte tímidamente con la voz quebrada e incluso algo pálida.
- Debes saber, pues, el tiempo no se debe, ni puede medir. El tiempo es el deseo de las personas, su derroche, atesoramiento. El tiempo no es más que una línea invisible e imaginaria donde dejamos huellas, algunas más grandes, otras enormes, algunas que en definitiva y eventualmente tienden a desaparecer. Es el sonido que desprende la vida misma, con sus poemas y sonetos vívidos, y sus llantos desgarradores. No es más que el amor y el temor. Es el camino elegido a cada instante regalado por Dios. Algunos tratan de clasificarlo, pero es en vano, utilizan palabras como presente, pasado y futuro, pero todo se sintetiza y condensa al pasado y al futuro.
- ¿Solo el pasado y al futuro? me atrevo a indagar impacientemente, ¿Y el presente? –
- El pasado existe, sin dudas, son los recuerdos que devora siempre, siempre un futuro. Cada palabra que estoy diciendo en este preciso momento va quedando detrás, cada paso, cada movimiento, pensamiento, y se alejan. Y cada palabra que continuará a esta misma, es el futuro. Lo que ahora somos es producto del pasado, incluso lo que seremos será producto de él mismo. Imagina arrojar un ovillo de lana sosteniendo su extremo, a medida que se va desplegando es el pasado lo que queda detrás, y lo que aún no es, será el futuro. Vas a terminar la escuela porque fue tu deseo, en el pasado, por supuesto, vas a comenzar una carrera porque terminaste el colegio y era tu objetivo, todo lo que has hecho modificará tu futuro sin dudarlo, lo bueno y lo malo. Ciertamente el destino es crucial, y creo en él cuando hablamos de futuro.
Hay quienes hablan del presente como un todo, San Agustín por ejemplo afirmaba que sólo existe lo presente: dondequiera que estén (pasado y futuro) no son allí ni futuro ni pasado, sino presente. Se replantaba la idea de esos dos tiempos, pasado y futuro, ¿cómo pueden ser, si el pasado ya no es y el futuro todavía no es?. Debo disentir, pues, desde mi humilde y modesta opinión, el Presente es quien no existe.
-¿y lo que está pasando en este mismo momento, eso no es presente?-
- Si, ¨gramaticalmente¨ lo llamamos presente continuo, presente progresivo. Tendemos a confundir estos presentes pero sus características difieren. No es lo mismo lo que está sucediendo en este preciso momento, ahora (presente continuo), con lo que sucede (presente simple). No tiene el mismo significado decir (James cocina, que decir, James está cocinando). El primer caso refiere a la generalidad, pero esa generalidad desaparece instantáneamente, porque solo tiene la idea del pasado, que alguna vez o varias veces cocinó, y probablemente lo haga en un futuro, pero claramente nadie puede saberlo.
Dirás que estoy totalmente desequilibrado y quiero desafiar las reglas gramaticales, pero no creo que sea correcto decir (Vivo en Londres) por ejemplo. Esa afirmación brinda la idea nuevamente que lo hice, y seguramente lo seguiré haciendo en un futuro, más bien diría, (hasta ahora viví en Londres), que se resume a un pasado, porque el futuro siempre es incierto.
Si usáramos una cámara filmadora, como para crear una metáfora de la vida y el tiempo, obtendremos el mismo resultado, solo pasado y futuro. Pasado: lo que vamos grabando, por que a medida que lo hacemos van quedando detrás, futuro: lo que aún no llegamos a grabar, y lo que estamos grabando en ese mismo instante lo clasificamos como un presente continuo (en este momento), vuelvo a diferir, no puede estar pasando, sino que paso y pasara, no puede algo eternamente ocurrir, lo que va sucediendo son infinitas partículas de tiempo que quedan atrás.
Y entonces… qué lugar representa el Presente? Donde habita? Existe? Afirmo que no.
- Me explicaste que el pasado y el futuro están íntimamente ligados, como puede ser posible?
- Cuando llegues a ese futuro incierto, te darás cuenta que ese futuro llegó gracias a tu pasado. Una vez más te daré el mismo ejemplo: comenzaste el colegio, y el día que seas abogado, filosofo, escritor (creería yo) sabrás que lo que hiciste años atrás modificó lo que serás y harás en años posteriores. No podrás ser lo que en un pasado no iniciaste con tal fin. Excepto gracias a la magia del destino.
Todo lo que haces (mal llamado presente, porque va quedando atrás), cambiará todo lo que harás.
Es una rueda viciosa e interminable de actos y consecuencias, una simple conexión de lo que fue y lo que será, del pasado y el futuro sin menospreciar al destino que se entrelaza con firmeza cuando lo inesperado lo convoca.
Al ver mis ojos grandes llenos de asombro, exclamó, con firmeza y sabiduría.
- ahora ve, sal de aquí, corre, vive y juega, y no te preocupes por nada, cuando tu futuro sea tu pasado comprenderás que lo único que importa es el futuro.
Así me aleje, dubitativo, confuso, extraño y agotado, pensando en las maravillosas palabras que me había regalado el tiempo.
(Leonardo David Paniccia)





Comentarios & Opiniones
Saludos.
Interesante narrativa.
Y hasta nueva publicación.