Yo
Mi cuerpo ya no puede seguir. Ya no quiere. Ya se rindió. Jura que soportó. Años y años de dolor. Pero hoy no tiene más color. No tiene más calor. Hoy solo es frío. Es hielo mas no un glaciar. Es oscuridad mas no la noche. Es silencio mas no una habitación vacía. Es rimas enredadas, no versos o estrofas. Soy el polvo en viejas pinturas. Soy los recuerdos que se borran. Soy lo que estaba mas nunca lo que estará. Soy pasado y jamás futuro. Soy el piano mas nunca el pianista. Soy palabras mas nunca el escritor. Soy el destructor y jamás el creador, porque soy algo que existe, que debe terminar. Soy el problema que cargo. Soy el peso. Soy lo que sucumbe y muere. Lo que no se quiere. Pero ahora estoy encarcelada. Tragada por el abrazo de la cama. Fusionada con las sábanas. Mezclada con las almohadas. Obligada a convivir con mi enemigo. Conmigo. Obligada a ser decepción. No una ilusión. Obligada a ser heridas abiertas. Ser lagrimas y una boca sangrienta. Soy el suicidio inevitable. Soy un alma odiada, devastada. Que pide a gritos fenecer. Pero sabe lo que hizo para merecer este final. Soy las piedras y el apedreado. La cuerda y el ahorcado. Soy la bala y el disparado. Soy el asesino y el asesinado. Porque somos lo mismo. Somos el odio y el odiado. Somos. Yo. Mi cuerpo. Mi mente. La pared y el puño. Porque soy y jamás seré.



