Lesbos

Salvando vidas sin pensar siquiera
que en el acto las suyas se juegan
luchan contra un mar de bravas aguas
que escupen cuerpos sin dolor de parto.
Suyas las llagas de las agrietadas manos
esos pies destrozados, los ojos rojizos, hinchados
los labios agrietados, la esperanza marchita
frío que les cubre sin chaleco, sin descanso, sin aviso.
Suman almas a su tarjeta de baile
regalan lágrimas cuando no consiguen a la muerte esquivar
y aún más cuando la consiguen por fin ganar.
Luchando contra reloj se ganan,
el respeto, la palabra, unos abrazos
unos ojos que les lloran dandoles las gracias.
Pierden, sin poder evitarlo, batallas
luchan, sin descanso a su mente agitada
su corazón pelea todas las mañanas
no hay descanso, no hay salida, solo seguir con la ayuda maldita.
No pedirán permiso, la mar ya les dio cobijo
no pedirán permiso, los humanos le lanzaron un aviso
no pedirán permiso para ayudar a los hijos que la mar les acerco al primer grito.
Mi respeto.
Àngels Almazán
27/01/2016




Comentarios & Opiniones
Debo confesar que no entendí si hace referencia a la isla o algo más. Aun así, pienso que no hay que entender del todo un poema para apreciar su belleza, creo que cada quien lo interpreta de una forma distinta. De todos modos, me ha gustado.
Hola José, habla de la labor que están haciendo un grupo de voluntarios en la isla de Lesbos, salvado vidas. Son este grupo, unos héroes.
https://www.facebook.com/proactivaservice/?fref=ts
Ah, muchas gracias por la aclaración poetisa Angels. Un cordial y afectuoso saludo.
Buen fin de semana José, un abrazo