poema de Adelacas

En este mundo que no entiendo,
siempre encuentro un momento para amarte
y pese a que el tiempo va corriendo,
mi meta es ser tuya y por siempre amarte.

Gracias a ti sé de alegrías,
por ti me encuentro viva entre tantos muertos
que dejaron de escuchar del amor su melodía.

De lo audaz tú fuiste el atrevimiento
que clavara un puñal a la melancolía,
quien llegara a paso lento,
apostando que por siempre se quedaría.

Y aunque de este mundo nada entiendo,
en él habitas tú, en él respiras,
qué importa si el mundo es complejo,
mientras tú estés en él yo seré vida.

Adela Castillo