Por qué...

Si mi destino es perderte,

elijo ser viuda,

así,

llorar no será pecado,

un solo llanto,

uno que sabe que regresarás.

He tenido muchos amores,

nunca volví a sentirme igual,

no soy la misma,

al irte me llevaste.

Quiero olvidarte,

quiero reemplazarte,

pero tú no me ayudas,

no quieres que te olvide.

Si no me amas

y tampoco me odias,

¿Qué quieres conmigo?

¿Por qué tanto en ti?

Quizás un día me expliques

por qué me hablaste así,

por qué dijiste lo que dijiste,

por qué te marchaste,

porqué vuelves a mirarme.

IARA MARÍA VILLEGAS.