Vendedora De Sueños.
Camina entre sombras y luces prestadas,
con la sonrisa bordada por dentro,
ofreciendo esperanzas envueltas en palabras,
como quien vende globos al viento.
Te levantas cada día con el sol en las manos:
madre, esposa, hija, amiga,
mujer que no se quiebra aunque el mundo pese,
aunque el cansancio reclame su tregua.
Sonríes, aun cuando la noche dejó heridas,
y en tu sonrisa cabe la esperanza
de aquel que llega con miedo
y se marcha con alivio en el alma.
Tu voz es susurro y melodía,
una invitación a creer en lo invisible,
a tocar con el alma lo que no se ve,
a encontrar consuelo donde todo parecía perdido.
Eres arte en movimiento,
poesía que late en la ternura,
entrega escrita en silencio
sobre cada vida que rozas.
Tu corazón inmenso no conoce descanso:
sirves, curas, acompañas, escuchas.
Con tus manos sanas cuerpos,
con tu mirada rescatas almas.
Guerrera de alma buena,
llevas como escudo la fuerza
y como armadura la paz,
porque sabes que el amor
puede transformar cualquier diagnóstico,
y que un abrazo también es medicina.
Doctora, mujer de luz,
vendedora de sueños y certezas,
tu legado no cabe en los días:
vivirá eternamente
en cada historia, en cada sonrisa,
en cada vida que logras renacer.


