Mensaje de advertencia

Estimados poetas y lectores:

Después de muchos años en línea, Poematrix ha llegado a su final.

Nacimos con la intención de ofrecer un espacio sencillo donde cualquier persona pudiera compartir sus poemas y pensamientos. Ustedes llenaron este lugar de palabras, emociones e historias que dieron vida a una pequeña comunidad alrededor de la poesía.

Si tienes poemas publicados aquí, te recomiendo guardarlos antes del cierre del sitio.

Gracias a todos los que alguna vez compartieron sus escritos, leyeron a otros o formaron parte de Poematrix.

Señor Del Pasado.

Señor del pasado,
llega su recuerdo sin tocar la puerta,
sin aviso,
sin permiso,
y se instala en mi alma
como si jamás se hubiera ido,
como si el olvido fuera
una historia ajena
que no supimos escribir.

Se acomoda
en la misma esquina del pecho
donde alguna vez latimos al mismo ritmo,
y convierte mi corazón
en su zona de confort,
su refugio secreto,
su guarida eterna.

Los recuerdos llegan
como pájaros en el viento,
revoloteando suaves,
pero despiadados,
trayendo el eco de tus risas,
la tibieza de tu piel,
las miradas que aún me rozan
aunque ya no estés.

Te instalas
en lo más profundo de mí,
suscitando la necesidad que nunca murió,
como si el paso de los años
no hubiera hecho mella,
como si tu nombre aún vibrara
entre mis costillas
cada vez que respiro.

El pasado se vuelve
una película silente
proyectada en mi alma,
y tú, el protagonista invencible
de todos mis inviernos y primaveras.

Te siento
no como un recuerdo borroso,
sino como una presencia viva,
como un amor
que se niega a volverse ceniza,
como una verdad
que el tiempo no pudo borrar.

Y así,
aunque la vida siga,
aunque los relojes no se detengan,
mi alma,
mi terco corazón,
aún te guarda
como quien guarda
un tesoro imposible de soltar.