Rosa De Acero.

Eres fuego que calla,
alma que sostiene el mundo,
aunque los recuerdos duelan
como olas rompiendo en la orilla del corazón.

Eres fuerza que desafía al viento,
voluntad que no conoce rendición,
aunque el mundo te haya empujado
una y otra vez hacia el abismo.

Sigues escribiendo tu historia
con una risa translúcida,
como si el dolor hubiera sido
solo un viajero
que no pudo definir tu destino.

Cada paso que das
es un acto de rebeldía y luz,
cada mirada tuya
un faro que enseña
que la vida se enfrenta,
pero jamás te quiebra.

Eres ejemplo,
eco de coraje,
mujer que se levanta
y transforma la sombra en gloria.

Has visto partir lo irremplazable,
han faltado brazos que amaste,
voces que daban refugio,
pero sigues en pie, erguida, luminosa.

Tu sonrisa es un milagro cotidiano,
un puente entre el dolor y la esperanza,
como si la vida nunca hubiera golpeado
tu espíritu noble, tu esencia intacta.

Cada lágrima escondida
se convierte en fuerza,
cada suspiro silenciado
en un canto de resistencia.

Eres flor que crece en invierno,
piedra que sostiene ríos,
luz que no se apaga
aunque la oscuridad haya querido abrazarte.

Y en tu andar sereno
se ve la grandeza de quien ha conocido
la pérdida más profunda
y aun así, con la mirada clara,
camina dejando belleza a su paso.