OSCAR WILDE

La mariposa dormía profundamente cuando una ráfaga de viento helado le susurró:
_ Despierta que la eternidad es demasiado larga y su transitar es impreciso, es mejor que vueles sin detenerte hasta convertir tus alas en parte del mundo.
La mariposa despertó sobresaltada, unas tibias manos la acariciaban y unos minúsculos ojos la miraban con infinita ternura. El día estaba fertilizado de distintos aromas, el sol rompía la belleza de las sombras y un concierto de agradables sonidos se diseminaban por doquier. Recordó el día más triste de su corta existencia: las exequias de Oscar Wilde quien había muerto en la más tétrica soledad y ruina, discriminación y olvido.
Entre las caricias de aquellas manos anónimas que por momentos parecían seda, pensó que cuando un escritor es sepultado poco importa si el carruaje que lo lleva es de madera noble o de hierro oxidado, si la albardilla que cubrirá sus restos es de un cementerio antiguo o el Panteón Nacional. Ambos atesoraran lo inefable.
Mañana cuando la humanidad este viviendo nuevos tiempos y a sus manos llegue el Retrato de Dorian Gray les contará como la ambición, la ausencia de amor, el egoísmo carcomen en poco tiempo la preciada belleza, entenderán que su presente sigue marcado por la austeridad de valores, sensibilidad, respeto y que un escritor jamás morirá si su obra es un recordatorio persistente del envejecimiento prematuro del alma de la humanidad.
Entonces Oscar Wilde dejó de acariciar a la mariposa.
Yaneth Hernández
Venezuela
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Comentarios & Opiniones
…revelación discreta, ser alado, incitación onírica, afecto asimilado; refulgencia sinfónica, remembranzas luctuosas, trato afable, efervescencias afectuosas!
...etéreo y corpóreo, ponderación vital, corrupción expansible, canto eternal!
Infinitamente agradecida por la bella gentileza Eduh. Saludos.
Extraordinario poema, lleno de matices con un mensaje claro. Me gustó.
Gracias por estar Franlodel. Saludos.