Nunca Fui Poeta

poema de Ambnez

Nunca fui poeta,
Y menos ahora que no estás.
Eras mi cielo
anhelo y desvelo y eras estrella fugaz.
Eras la que hacía de mi tiempo primavera,
Eras el fuego,
Canción y melancolía
Y eras hiel en mi Soledad.
Había un poco de magia en tu sonrisa,
Y tus ojos dibujaban aquel sueño surreal.
Sumisa sin prisa me ahogabas,
Tu ausencia era invierno,
Un tacto frio y un silencio sin igual.
Tenía locura de esa que se contagia,
Que te atrapa y te mantiene fiel,
que mata y envenena.
Tenía dulzura sin cura,
Cafeína en sus pupilas
Y en sus pezones una pizca de miel.
Nunca fui poeta,
Y te escribí lo que otras se pasan la vida soñando.
Eras única,
poesía pura,
Pura Droga sin cortar,
mi templo y salvación.
Eras el sueño de tantos tontos,
Princesa de unos cuantos cuentos,
Eras puta en mi aposento,
Eras diosa en cuatro patas,
Luz sin tiempo,
La luna en mi habitación.
Eras sequía, agonía y perdición.
Que decirte que no sepas ya?!
Eras arte desde el primer día.
Nunca fui poeta,
Solo un bufón,
Un ladrón de tu sonrisa talvez,
Talvez sería Lo más cercano.
Eras guerra,
Miedo Y esperanza,
Talvez un Ángel con cariño humano,
Eras mi loca,
Las nubes y la princesa de sabina,
Eras mi gata en el tejado,
Eras paciencia, muralla, y la luna que camina.
Eras Ángel sin duda paseandote por mi infierno sin quemarte,
Eras guía de este niño,
Ansioso por tocarte y extraviado sin tus manos.
Nunca fui poeta,
Pero lisonjero de tu figura al andar,
Sin duda agarrado a tu cintura,
Inevitablemente pude volar.
Eras paz inquieta, aire y la frescura del mar.
Eras destino y fuiste otoño sin preguntar.
Yo un cretino, la ironía de tus pechos sin gravedad.
Eras el diablo con cuerpo de mujer,
Mi ansiedad.
Y ay dios si sobre tu coño hice llover,
Reir,
Gemir y cantar.
Ya no somos los mismos,
Solo el mismo enamorado de ayer,
En el mismo lugar.
Nunca fui poeta supongo,
Talvez dragón y caballero en este drama.
Un vago sin razón,
Náufrago sobre el desierto de mi cama.
Un poeta sin corazón.
Ven y baila al ritmo de mis versos,
Si eras llave y puerta y dueña de mis besos,
De mis excesos,
Pasos,
Rezos,
Trozos y trazos de este poeta preso.
Eras inocencia, sarcasmo y melodía.
Eras inconsciencia,
Lujuria y alegría.
Nunca fui poeta,
Pero tengo una vacante en tu olvido,
Invencible,
Invisible y prohibido.
Tengo poemas en tus muslos
Y arrepentimientos sin sentido.
Tengo tu sostén y un par de tristes calcetines sin tus pies.
Nunca fui poeta,
Y menos lo seré cuando no estés.
Tengo unos libros que me diste que combinan con el alba,
Esa que me recuerda a tus ojos,
Que me llenaban la vida,
Llenaban el Alma,
Incitaban al carma,
Esos ojos que daban calma.
Nunca fui poeta,
Diré si me preguntan,
Yo seré la tregua entre tú belleza y tus estrías,
Seré tu peter pan y las alas de campanilla,
Seré Neruda o Benedetti,
Yo seré el que siga alineando tus lunares.
Tu serás puntos de sutura y la libertad que no se fía.
Yo seré el constante,
Tu amante,
Un instante,
Al final Seré tu poeta si eso es bastante.