El más Grande

poema de Daniel Meza.

Me imagino el dolor en tu mirada
Cada vez que te azotaban,
El látigo que golpeó tu espalda
Lo debí recibir yo,
La cruz en tus hombros
La debí cargar yo,
No dijiste nada, No pusiste peros,
Crifucado fuiste quedando en manifiesto que tu amor no tiene límites.
Con corona de espinos o de oro
Tú eres mi rey Jesús
Mi más grande tesoro.
Amén.