Carta al caballero cantarín

Desde que lo conocí, pude ver un brillo diferente
la soledad, aquella vieja amiga, se fue a dormir feliz
sabiendo que usted había llegado a mi vida
Usted dice que mi presencia le ha generado muchos cambios
mas no sabe que el sentimiento además de ser recíproco, es mayor al suyo
desde su llegada me impresionó la forma en que analizaba la vida
el cómo plasmaba sus ideas en papel...una mente maravillosa sin duda alguna
Cada vez que le oía hablar era como disfrutar del canto de un ave
tanta delicadeza, suavidad, con un poco de magia en su sentir;
cuando sus ojos se posaron en mí, un cosquilleo recorrió toda mi espina dorsal
¡Atónita quedé ante lo profundo de su mirar, caballero!
un iris lleno de misterios, tantas verdades,
tantas aventuras, tantas vidas en una sola mirada.
Sería indecoroso proponer, que en un a de esas tantas vidas, pueda estar yo?
Sería una barbarie el desear que su voz se fusione con la mía
que acompañe su descansar en el lecho de su hogar hasta el fin de los días?
Perdone mi impertinencia, pero usted ha despertado ese sentimiento juguetón de querer explorar el mundo a su lado.
Si existe alguna posibilidad, de que mis propuestas no suenen del todo descabelladas,
acérquese a mi ventana a mitad de la noche, donde sólo la Luna nos acompañe
para escapar junto a usted y formar una nueva vida
cantando y bailando a su lado




