Virtud terreno resbaladizo

poema de Silvia

¿Qué preguntas hacia Sócrates? A él le gustaba ser oráculo... O había inventado él oráculo de Delfos?a través del cual se supone que hablaba del mismísimo...

“Conócete a ti mismo”.

Un hombre le había preguntado al mismo oráculo quién era el hombre más sabio de Atenas y el oráculo respondió: “Sócrates”. Yo sólo sé una cosa –pensó Sócrates-: sólo sé que no sé nada.

No saber nada...raro no?

¿Qué es la virtud ? Entender este estado de ignorancia....?

Yo si sé algo...

Sé que me gusta brindar la mano limpia y apretada

Sólo sé que cada humano es referente de algo o de alguien...

Y Que me gusta filosofar en la ignorancia del bien...

y revolcarme en el barro de la virtud aprendida de otros o que otros tienen,me empapó de esa forma pasión y rebasando ganas me convierto.

De la virtud sé apreciar a cualquiera que quiera ser escuchado.

Porque sé escuchar...esa virtud la tenía mi abuela coca...

Antes de terminarle de contar algo,la abuela te ponía los puntos sencillos,humanos,simples,con las manos limpias,con el corazón a borbotones.

y él silencio mucha veces es merecedor del amor...

En el amor cuando hay silencios hay muchísima pureza.

Pufff!

Sócrates estaba convencido de que nadie puede saberlo solo, lo que sabemos lo sabemos entre todos,.

Bueno entre todos debemos lavar las manos en el río.

Dejarlas limpias como una nube de cielo glorioso.

Quizás sin pretensiones juntos podamos cambiar la virtud de entender.

Aprendiendo que en el otro hay otro.

Creo en esa unión siempre tuve fé, en la cara relajada del ser humano.

La de la madre mirando a su hijito dándole la teta.

Con la mirada de esa madre ganaríamos cualquier guerra.

O la mirada de nuestros padres cuando nos dan el título y nos recibimos.

Con ese orgullo arreglaríamos cualquier asunto.

Y cuando muere algún familiar ...esas miradas las verdaderas .

Las que no miénten...las que no saben nada de nada.solo ser....

Virtudes que se escapan y son las verdades de este universo terrestre.

Estrechar los lazos ma allá de la fanfarronería o de idiosincrasia de cada uno.

Entregar es saber que... no se sabe nada

Sólo se siente amor en el corazón.

Y alegría en las palabras cuando hay paz en el interior.

Abrir los brazos apretando lo que llega.

Sólo saber que... no sabes nada

Y experimentar como cuando gateabamos antes de caminar a los tumbos pero felices tocar

saber

apreciar

jugar.

Sólo experimentar el universo con la mente de un infante.

Y él cerebro de Sócrates.

Comentarios & Opiniones