Hora de pensar

poema de Silvestre

Contengo un soliloquio perpetuo, una herida traumada y diligente. La majosa indumentaria pustula en su glacial cuerpo desnudo, una maravilla limpia en su corazón despierto. Cientos de muñecos danzando en la soledad paupérrima de matronas qué invisten en su pecho renacido por sonetos gigantescos, una estructura caolina y un manantial aledaño en el cual dioses y hombres gesticulan en lo amplio de su velamen una cúpula hermosa y otro atisbo de armonía.
El escenario: pacto universal, la lluvia imprime en su vientre relleno por hemorragias infantiles, el ansiado líquido qué resbala por los muslos tajados, una savia verdad y una crepúscular meseta en mi respuesta ascetica, vida de ermitaño prudente, la virtud acrecienta el desarrollo del siames, ambición pestilente en idílios platinados. « abransen las puertas del infortunio, cese la imprudencia de los chacales y qué se alimenten de las ubres al huérfano sollozante en la soledad de un muerto».

Comentarios & Opiniones

María del Rocío

Silvestre! Wooo que gusto saber de ti, verte en tu estilo y bellas letras!!! Que estés bien!!!

Critica: