Aproxi
Oh, las alacenas de los patios susodichos
El germen de los equilateros e. La puesta del sol
Cuando, en el silencio de la almilla el escollo mayor frecuento el osmologo precursor el nicho de los araucanos asaltaron el rostro de los cielos innombrables y la espuma rica en cuarentenas de hambrientos lunares sodomizados ante la grulla del algodon y el bosquejo morfologico de ectoplasmas y ribonucleicos arn depositados en flujos especiales y aguas cosmopolitas en osmosis y cualesquiera de los soles efervecentes en las rutas del cielo y las cualitativas voces de las manos benditas por orgullosos ebanos de requeson y volubles ictoplasmas de linfuas y organoides de armazones desnudos por hombres y mujeres inteligentes y adoradores de la belleza del arte.



