SONETO DE UN PERDÓN
SONETO DE UN PERDÓN
Exhalé mil palabras en un suspiro, la mayoría de resentimientos y otras de afecto. El perdón cae como lluvia después de sol guajiro, trayendo calma al alma del hombre imperfecto.
No hay reconciliación sin tensión previa, bendito sea el filo de las bebidas fermentadas. Mi justificación con su mano en mi hombro abrevia Para empezar el juicio de mis faltas olvidadas.
Perspectiva; Héroe en mi vida, antagonista en la suya. Fui granizo que mata creyendo ser rocío que cura. Traje el tipo de empatía que hace que el ego huya para ganar respeto y perder amargura.
Al caer el alba ya no pesa el viento, ya no evitamos miradas, ya no hay resentimiento discreto. Fue menos la soberbia que produjo el lamento, y más la hermandad que dejó al ego obsoleto.




