Te llegó la muerte

Te llegó la muerte, y no supiste que hacer.
Vacío sin final que hace estremecer.

A dónde se fue tu alma, a dónde, yo no lo sé.
Por ti se derraman lágrimas y un corazón agoniza también.

Se apagó un lucero allá en el alto cielo,
Y un lirio para siempre se marchito.

Que ingrata es la muerte cuando se lleva consigo,
Un trocito de tu corazón.

Ya no trinara más esa alondra en tu alma,
Y el fuego del amor se extinguió también;
Solo viviras en el recuerdo y quizás en el amparo del Señor.

Guardarán las risas y de noche se ataviara el alma.
Se fue para siempre tu vida, y ya no queda más nada, más nada.