Delirios de nobleza

será porque te dije
seducido de inconciencia,
que de éste mi exiguo reino,
tú serías la princesa.

o por esas noches claras
con la luna de costado,
que azorado por tus besos,
de rodillas fui tu esclavo.

no sé pero me parece
que por estúpido adulante,
conseguí que te creyeses
de mi mundo irreemplazable.

pero ya ves la vida tiene
vueltas, idas y regresos,
tanto reino prometido,
y hoy no quedan más que versos.

tu cetro, capa y corona,
de oro, plata y de diamantes,
son barrotes que te encierran,
en tu jaula deslumbrante.

goza a pleno de ese trono,
en tu castillo de papel,
que a tu rey poco le inquieta
que su dama le sea infiel.

no me extrañes reina mía,
tu bufón ya se retira,
y que dure para siempre
tu sonrisa de ironía.

roberto peiretti