Identidad y sueño

poema de RaúlZárate

Estamos condenados a observarnos.
A mirar solo de una forma indirecta al otro.
Investigando sobre métodos
para superar este obstáculo
En un viaje
Que realicé fuera de mi cuerpo.
Me encontré inmerso en un espacio
donde las experiencias
con todos sus ínfimos detalles
se conjugan.
Un ave murió en mis manos de niño.
Palpé la suavidad de unas sábanas de seda con las manos ajadas de una anciana.
Contemplé el asesinato a través de la mirada de un perro callejero.
Probé el sabor del sexo con la boca de una cortesana.
Experimenté la suciedad de un pordiosero.
Rompí en llanto a través de una niña
que encontró sus muñecas rotas.
Choqué con la motocicleta
de un joven distraído
Y me rompí la frente
al perder el equilibrio
con las piernas de un borracho
Volví a mi cuerpo extasiado por estas revelaciones
fui a mi habitación
y me asusté al observar en el espejo
mis múltiples rostros.