Canto de los dioses
poema de Astronauta vagabundo
Nadie niega que el ocaso es un canto de los dioses,
donde se encienden los crisantemos
y se desgrana la niebla mística.
En el arrullo infinito del viento de la tarde, las voces de la verdad peinan el horizonte.




Comentarios & Opiniones
Qué precioso decir, cayó la tarde ante mis ojos con ese toque mágico, repleto de colores y de paz, un placer, abrazos Vagabundo, feliz sábado.
Hermosa descripción.Un fuerte abrazo.
Muchas gracias poetas, saludos