Escribo y te escribo

poema de charute

Y escribo y te escribo.
Aunque de ti ya nada recibo.
Ya no sé si estás físicamente.

Pero sigues en mi mente.
Desconozco si te encuentras en algún lado.
Más yo jamás te he olvidado.

Nunca fuiste un amor platónico.
Ni siquiera un amor duradero.
Puesto fin en un febrero.
En un San Valentín atípico.

Cuando marché de tu corazón.
Para encontrar un perenne armazón.
Que no me permite sustituirte.

Ni jamás olvidarte.
Y esa es la peor parte.
Del que tu lado parte.

Para siempre tenerte presente.
Y no pensar de repente.

Pues arrastro tus últimas palabras.
Como el amor que siempre siembras.
Mientras aras surcos de fidelidad.
En mi alma, en mi espíritu en soledad.

Y el tiempo vuelve a hacerse lento.
Como cuando era un crio.
Perdidos en un momento.
En ese naciente río.
Que representaba nuestra vida.

Ahora ya no eres una desconocida.
Pero ya nada en mi interior anida.
Que pueda echar a volar.

Para encontrar mi fe un lugar.
Para posarse en las ramas de un cariño.
Que me regalaste aún siendo muy niño.

Que crece más en la ausencia.
de mi perdida inocencia.

Y no diré adiós ni hasta luego.
Porque tu recuerdo aún riego.
Noche a noche, día a día.
Mientras seas tú esa conciencia mía.