Futuro no es igual que decir mañana

poema de Pablo

Podrían pensarse en las negras neuronas,
Que resplandecen como cerámica nueva
en esencias que nutren auroras,
Que gimen pidiendo ayuda,
Son como pájaros que saltan con la brisa.

Podría pensarse, pero no lo hago,
Ni lo hace nadie.

Permanezco impávido un segundo,
Entre los muros de la discordia,
Todos trabajan juntos: los nervios,
Los miedos, los fracasos,
Laboran en las perdidas llanuras del olvido
y entonces intuyo algún minuto
que se escapa a mi imaginación.

Sufro ahora los vaivenes de mi alma
Que se agita entre las olas de la duda,
Pensar que estaré vivo, sentirme vivo
No es solo tarea de los segundos
Que se acumulan para dar vida a las horas.

Pero decir es sólo mover la lengua,
Proferir amenazas, sentencias, vaciedades
Sin ningún control ni guardián;
Trasladarse a un espacio nuevo, en otro tiempo
Que todavía no llega,
Imaginarse rocas bañadas en oro
Y envueltas en papel blanco,
Después teñido de sangre.

Romperse las manos desenvolviendo
Las duras cáscaras de la melancolía,
Arrodillarse frente al altar de la conveniencia
Y esperar dormido que una estrella
Se derrame en mi vaso de agua tibia
Para verla hacerse luz en mis mejillas.

Pensar y decir locuras en un estado natural,
Vivir y querer ser vivido por la muerte,
¡Futuro de negras alas que vuelas en oscuridades!
¿vienes tras de mí?¿vives en la almohada?
¿o vas tan adelante que no te alcanza mi mirada?