Despertar con dulzura
poema de Aurora
La noche sigue siendo fresca,
y aún recuerdo pequeñas luces.
Hoy no las persigo,
camino con la claridad que aprendí a cuidar.
Me acerco a mí sin prisa,
con la calma de quien comprende.
Las heridas descansan,
ya no piden ser tocadas.
La paz no se apoya en promesas,
se posa despacio en mi pecho.
La música llega sola,
cuando me escucho con honestidad.
No huyo de los sueños,
tampoco me quedo en ellos.
Despierto con dulzura,
y eso también es amor.




