La canción de los cinco Abriles

poema de Melek

Viviendo en pueblos distintos,
sin rumbo ni dirección,
con un beso de compasión
y unos ojillos de adiós.
Ella dejó su jardín
por el muro de Berlín,
él cantaba entre corazones
la canción de Brian Jones

Dicen que el invierno los vio pasar,
que el gato bostezó al mirar,
que nadie notó su eterna soledad
ni el vino de la libertad.

Cinco Abriles, dos estilos, la misma historia,
sin Otoño, sin misa ni hora.
Separados del ruido, del incendio, del olvido
Y el drama de su guerra civil,
los periódicos mintieron por ti
y el tiempo guardó sus rencores
en las calles de Marín.

Él lloró escribiendo canciones,
ella dio rienda suelta a sus pasiones.
Él se perdía en consuelos
de mujeres de altos vuelos.
James Dean vio en blanco y negro
en la tele del bar,
sus rostros como espejos
de los que no quieren amar.

Ella hablaba de vivir en Lisboa,
él de verla en su alcoba.
Inventaron desde el amor
el séptimo infierno del dolor.

Cinco Abriles, dos estilos, la misma historia,
sin Otoño, sin misa ni hora.
Separados del ruido, del incendio, del olvido
Y el drama de su guerra civil,
Pero ella dejó su Marín
y el tiempo guardó sus rencores
en las calles de Madrid.

Ahora la letra huele a melancolía,
y a promesas sin amores,
su juventud se gasta en una fotografía
con miedo a sus favores.
Él solo sabe que el silencio
tiene su propio canal,
y que hay Edenes que no llevan
a ningún lugar.